Quaderns de Psicologia 2025, Vol. 27, Nro. 1, e2264 | ISSN: 0211-3481 |

https://doi.org/10.5565/rev/qpsicologia.2264

Recensión de Foucault, Michael (2022/2024). La cuestión antropológica. Una historia de la pregunta por el hombre. Buenos Aires: Siglo XXI. ISBN: 978-987-801-331-2

Review of Foucault, Michael (2022/2024). La cuestión antropológica. Una historia de la pregunta por el hombre. Buenos Aires: Siglo XXI. ISBN: 978-987-801-331-2

Germán Dorta

Universidad de la República (Uruguay)

El libro de Michel Foucault (2022/2024) La cuestión antropológica. Una historia de la pregunta por el hombre forma parte del archivo de un joven Foucault, que en 1950 impartía cursos en la universidad de Lille. El texto publicado un par de años después del libro, sobre Binswanger y la enfermedad mental (Foucault, 2020/2022), da cuenta de una postura recurrente en la obra foucaultiana: oscilar entre el campo psicológico y filosófico. A diferencia del texto de índole clínico sobre Binswanger (Foucault, 2020/2022), en el texto que presentamos ante ustedes estamos ante una obra claramente filosófica. Para Basso (Morey, 2024), el texto reseñado es el final de un viaje realizado desde la psicopatología —pasando por la psicología— a la antropología. El camino estaría marcado por un texto publicado en francés, Phénoménologie et psychologie (Foucault, 2021), la obra sobre Binswanger (Foucault, 2020/2022), y un manuscrito llamado Connaissance de l’homme et Réflexion transcendantale. La cuestión antropológica (Foucault, 2022/2024) es el final del viaje, teniendo como resultado un texto con los apuntes del filósofo francés sobre sus compañeros de viaje (Descartes, Malenbranche, Hegel, Feuerbach, Marx, Nietzsche, entre otros). El texto permite visualizar los desplazamientos del pensamiento occidental en el surgimiento de las ciencias humanas. Este texto bien podría oficiar como una primera parte y complemento de la obra Las palabras y las cosas (Foucault, 1966/1988).

La pregunta sobre ¿cómo es posible que el hombre se establezca en tanto pregunta filosófica?, estructura el libro que consta de tres partes. Al manuscrito foucaultiano le acompañan un texto de Miguel Morey (2024) La cuestión antropológica: una lección magistral en tres actos; una Presentación del manuscrito a cargo de François Ewald donde se contextualiza el hallazgo del texto, y una Situación del curso realizada por Arianna Sforzini que profundiza la presentación del texto y establece grillas de lectura.

Los tres momentos que visualiza Foucault (2022/2024) para que el hombre se torne objeto filosófico, nos permiten pensar al texto foucaultiano como la constitución de un dispositivo antropológico (Sforzini, 2024). Este dispositivo condiciona cierta visibilidad y enunciabilidad en relación con el hombre a partir del siglo XVIII y eclosiona con la proclamación por parte de Nietzsche de la muerte de Dios. Aunque, para esto, Foucault (2022/2024) comienza por identificar: ¿por qué la pregunta por el hombre no aparece en la filosofía clásica?

En la primera parte llamada Conocimiento del hombre y reflexión trascendental, Foucault (2022/2024) menciona la imposibilidad de una antropología como objeto filosófico autónomo. La pregunta en relación con el ser del hombre no aparece en las filosofías de Descartes, Malebranche y Leibniz, dado que estamos ante filosofías que mediatizan la relación del hombre con su verdad. La naturaleza para Foucault (2022/2024) sustituye la pregunta por el sentido del mundo, en donde el hombre debía tener una participación central. Recurriendo a la historia se identifica una discontinuidad en Descartes y Galileo, donde “El mundo no es aquello en lo cual se produce el movimiento” (p. 35). Esta concepción se diferencia de la aristotélica y la escolástica, debido a que en estas últimas el movimiento y fundamentalmente quien lo producía, otorgaban un sentido al mundo. En la física cartesiana no hay lugar para la causa del movimiento, Dios no aparece como motor del mundo y atribuyéndole un sentido. El mundo para Descartes y Galileo se dilucida en una naturaleza matematizada, y Dios será quien nos permite comprender la verdad de esa naturaleza. Por lo tanto, el sentido está en la naturaleza y Dios es una especie de traductor o calculador de verdad como en Descartes, a diferencia de un primer motor y fundador de sentido de los entes, como en Aristóteles.

Otro de los aspectos claves al momento de imposibilitar una reflexión sobre el hombre por parte de la metafísica clásica, es “el parentesco originario entre el mundo y la imaginación”. La imaginación tiene un lugar central en el pensamiento de Descartes, dado que metodológicamente nos lleva del mundo a la naturaleza: “la imaginación no es sino el espejo absolutamente puro de la naturaleza” (p. 44). En la búsqueda de la inadecuación del hombre a la naturaleza, la imaginación “es el movimiento de repetición por medio del cual el mundo finito, siempre multiplicado por sí mismo, descubre su verdad en una naturaleza infinita” (p. 48). Descartes como Malebranche participan de este movimiento, el primero, bajo una especie de reduplicación imaginaria, da cuenta de un mundo infinito y el segundo mediante “la reduplicación de la imagen del microscopio” (p. 48). Malebranche concibe que la imaginación permite la repetición de un mundo finito y multiplicado por sí mismo, descubriendo su verdad en la naturaleza infinita. Antes de la caída, el hombre participaba de la universalidad del mundo y la naturaleza; la relación era de adecuación, según Malebranche (Foucault, 2022/2024). Sin embargo, a partir de la caída es necesaria una subordinación ontológica de la materia al espíritu, con el cometido de recuperar el alma perdida y reconciliar al hombre con la naturaleza. En este sentido, “la verdad de la naturaleza y el Verbo de Dios se han reunido para convertirse en el logos del hombre” (p. 62).

El hombre, según Foucault (2022/2024), no tendría lugar en la filosofía clásica, debido a que se descubre “la verdad del mundo en el plano de una naturaleza infinita” (p. 52). La referencia a un entendimiento infinito que se adecua a la naturaleza infinita vuelve estéril todo intento de pensar una ciencia del hombre. La verdad del hombre por medio de una naturaleza infinita en donde Dios geometriza, revela y juzga, impide al hombre tener una experiencia de su propia finitud y preguntarse sobre sí mismo. Foucault (2022/2024) sostendrá, tal como en sus escritos de la década del ochenta, que es necesaria una estética para que el hombre se encuentre con su verdad. El lenguaje de la verdad está ausente en el hombre para la filosofía clásica y se encuentra en la naturaleza. Hay un borramiento del mundo griego referido a la patria del ser (Foucault, 2022/2024), esto está en sintonía con el gesto heideggeriano que al comienzo de Ser y tiempo (Martin Heidegger, 1927/2012) cita al Sofista de Platón para volver a la pregunta sobre el sentido del ser, dado que sea ha producido un olvido del ser. Aunque se produce un quiebre en el siglo XVIII, en donde “el hombre descubre que se halla en casa en la verdad” (Foucault, 2022/2024, p. 65). Esto implica un reposicionamiento del hombre en términos de finitud y bajo la idea de una naturaleza humana. La filosofía del iluminismo es parte de este movimiento, vinculando la felicidad al hombre con su verdad. Esta última se organiza con base en tres temas fundamentales en el siglo XVIII: “la ciencia, la pedagogía y la crítica” (p. 67). La filosofía kantiana, tal como ha sido trabajado en otros textos por Michel Foucault (1994, 1994/2013), hará posible una reflexión sobre el hombre basándose en la crítica.

Al momento de pensar la cuestión antropológica, resulta fundamental el lugar otorgado a Feuerbach: “la antropología siempre tuvo un lugar marginal y un sentido derivado en las filosofías kantianas y poskantianas, hasta el día en que, para Feuerbach, se convirtió en la dimensión original de la exigencia filosófica” (p. 70). Si bien Kant, al ligar antropología con pensamiento crítico, hace posible una filosofía crítica en el siglo XIX encaminando al hombre sobre su verdad y sus límites; esto último es posible gracias a las filosofías de Feuerbach y Marx relacionadas con la crítica del hombre real, tal como veremos en la parte segunda del libro.

En la segunda parte denominada La antropología como realización de la crítica, Foucault (2022/2024) trabaja la antropología en Hegel, Feuerbach, Marx y Dilthey. La antropología hegeliana relacionada con el movimiento del espíritu subjetivo, le permite al filósofo francés identificar la unidad del hombre en la crítica. En el entendido que el espíritu subjetivo al tener “una relación inmediata consigo mismo” (p. 100) se determina a sí mismo, pudiéndose superar dialecticamente por una libertad inmediata. Por lo tanto, el espíritu subjetivo es tanto sujeto de sí mismo como objeto. Existiendo un plano subjetivo o concreto en el hombre y un plano objetivo y abstracto.

La antropología en Feuerbach —para Foucault (2022/2024), al igual que en Hegel— implica una crítica en el plano antropológico y supresión de las formas a priori del conocimiento como se visualiza en Kant. Aunque en Feuerbach hay una búsqueda de determinaciones concretas, desarrollando “un contenido de experiencia más amplio que el mero conocimiento” (p. 103), como sostiene la perspectiva hegeliana. Este punto es algo también rescatado por Karl Marx (2014) en sus tesis sobre Feuerbach. La filosofía tiene como sujeto a la humanidad y tiene como objetivo la producción del hombre nuevo. La antropología, en este sentido, es el “análisis de la esencia concreta del hombre” (p. 105), siendo fundamental en la separación entre sujeto y objeto, debido a que funda la relación de alteridad entre el hombre y la naturaleza, el hombre y los otros. Esto último resulta fundamental si pensamos en el lugar de la alteridad como concepto clave en la antropología como disciplina contemporánea (Krotz, 2014).

Siguiendo a Feuerbach (Foucault, 2022/2024) la antropología es filosofía en tanto ciencia del devenir humano, en donde la naturaleza se expresa en el hombre y este da cuenta de su amor por la naturaleza. Existe, por medio de la antropología, una revelación de la esencia humana en su realidad concreta y, a su vez, esta permite un trabajo de desalienación. La perspectiva histórica que adopta la antropología en Feuerbach (Foucault, 2022/2024), así como su tarea de desalienación, la emparentan con Marx. Esto lleva al filósofo francés a tratar la problemática del hombre tomando como grilla de análisis el concepto de alienación. La crítica expresa, según Foucault (2022/2024), la contradicción entre el hombre real y aquel alienado, ubicando al hombre como responsable por su especie. El marxismo aporta a la pregunta sobre el hombre al insertar la interrogación filosófica y conceptual como un problema real desplegado en el desarrollo histórico. El problema del hombre y su alienación cobra un lugar central en los distintos aspectos relacionales del hombre. Al dirigirnos a los Manuscritos de 1844 (Karl Marx, 1844/1984), vemos cómo la alienación sostiene una esencia humana alienada bajo tres aspectos: en relación con lo que produce, en relación con la actividad que realiza y en relación con los otros o como ser genérico. La crítica, que hasta el momento había sido hacia el retorno de un origen, hacia las condiciones a priori del conocimiento, pasa en el siglo XIX a ser una crítica del hombre como fundamento y como su objeto. El hombre criticado y renovado como fundamento de la revolución lleva a cabo un proceso crítico en términos de desalienación para expresar su real esencia. Existe, por tanto, un desplazamiento y apoyo de la crítica en el concepto de alienación, que es posible gracias a las luchas por la libertad tanto de la burguesía como del proletariado. La forma de libertad que obtiene el proletariado en su lucha le permitirá al hombre acceder a su verdad.

En Dilthey, en cambio, el tema antropológico (Foucault, 2022/2024) adoptará el nombre de ciencias del espíritu, en donde la purificación de la esencia del hombre se presenta como “una génesis psicológica” (p. 145), implicando una recuperación de lo originario desde una perspectiva ética e histórica. Al instalarse la pregunta sobre el hombre mediante los pensadores antes mencionados, tenemos una tercera parte que presenta el ocaso del hombre por medio de la filosofía nietzscheana.

En la tercera parte, El fin de la Antropología, Foucault (2022/2024) —además de plantear la antropología como “realización de la crítica” (p. 180) e intento de “reivindicar y efectuar la esencia del hombre” (p. 180)— agrega un nuevo modo en que se presenta la antropología. Esta refiere a la búsqueda de la verdad en el hombre por medio de un lenguaje, implicando una forma filosófica que termine con la metafísica, transformando “la metafísica humana en física del hombre” (p. 180). La antropología y la filosofía encontrarán un sentido en el humanismo para constituirse, bajo el entendido de que la verdad es aquello que constituye al hombre mismo, dejando por fuera toda relación de adecuación. “Entonces, la antropología encuentra su sentido en un destino del hombre con el cual el hombre comienza, y con él la filosofía” (p. 181). Sin embargo, estas concepciones de la antropología, al dejar de lado el problema crucial “de las formas primeras e inmediatas de la esencia concreta del hombre” (p. 181), fueron arrasadas por la reflexión naturalista.

La antropología queda apartada de su problema del origen y el hombre queda desantropologizado. En este momento el evolucionismo será condición de posibilidad para la crítica en Freud y Nietzsche, dado que Darwin permite que la antropología pierda su razón de ser, el hombre queda reducido a su existencia natural. El evolucionismo, al quitarle al hombre la verdad, deja de ser responsable de su verdad. Esta última queda como una continuación de la historia de plantas y animales. Se sustituye la pregunta que relaciona al hombre con la verdad por la “creencia en su verdad” (p. 186) y la búsqueda de una liberación de esta. La idea de un hombre consciente, portador del habla, se desplaza bajo el supuesto freudiano de que el hombre es el efecto de un hablar del inconsciente. Foucault (2022/2024) atribuye a Nietzsche un evolucionismo que se diferencia del evolucionismo tradicional, aunque ambos forman parte del ocaso del hombre en términos filosóficos.

El evolucionsimo nietzschiano no debe entenderse como progreso, sino “prueba por la cual pasa el devenir” (p. 190). Es una especie de prueba de pasaje, podríamos decir, en donde el hombre toma conciencia de sí mismo y encuentra en su fluctuante esencia tres características: a) su animalidad, b) su negativa a atribuir un sentido absoluto a lo que es, y c) su esencia incumplida y, por tanto, deseo. La psicología aparece en esta parte como lugar donde el hombre se libera de su verdad, lucha donde se encuentran todos los errores del hombre consigo mismo y a su vez permite analizar cómo el hombre “se da un alma” (p. 193). La verdad se establece como interpretación, tema recurrente desde mediados del siglo XX en el pensamiento académico contemporáneo. Foucault (2022/2024) planteará una especie de vuelta a la naturaleza con Nietzsche, una vuelta que implica poder negarla en tanto verdad naturalizada, limitarla en su posibilidad. El caso mitológico de Edipo sirve como paradigma, debido a que Edipo tuvo acceso a su verdad yendo contra la naturaleza. Este tema también fue abordado por Michel Foucault (2001/2014) en La hermenéutica del sujeto.

Mediante la lectura nietzscheana, Foucault (2022/2024) comparte la sugerencia del prusiano de no pensar en el mundo como un ser vivo, o decir que en la naturaleza hay leyes, “el mundo no es la manifestación del ser” (p. 206), sino una especie de velo del ser. El conocimiento es una interpretación, una interpretación de un texto; si hay algo significativo o esencial, es aquello que posibilita la multiplicidad de interpretaciones y sentido. Lo dionisíaco expresa la embriaguez de una apariencia que se muestra en tanto tal; sin embargo, Foucault (2022/2024), haciendo una lectura jasperiana de Nietzche, dirá que este último queda preso en su propia metafísica. La verdad se conduce en tanto voluntad de poder, concepto este último que transversaliza la obra foucaultiana. “La verdad de la existencia viviente es esa relación instantánea del ente con el ser en el devenir, en cuyo interior transparece [sic] la cifra de la trascendencia del ser” (Foucault, 2022/2024, p. 224). Sin embargo, al existir un devenir constante que trasciende todo tipo de objetividad que nunca llega a expresarse en acto, Nietzsche termina pagando su concepción del ser con una significación “de la existencia como un más allá” (Foucault, 2022/2024, p. 225). El vacío, el Dios ha muerto, así como el eterno retorno, impiden pensar la condición humana, llevándolo al prusiano hacia el superhombre, según Jaspers (Foucault, 2022/2024). La filosofía de Nietzsche establece que el hombre, mediante la ciencia y la técnica, no puede ser el amo de la naturaleza, tampoco fundamento filosófico de la existencia porque todo fundamento implica una posición metafísica. La muerte de Dios para Nietzsche (Foucault, 2022/2024) es el nihilismo, que no puede salir de una metafísica del vacío. La muerte de Dios parece ligarse, a lo que años más tarde Foucault (1966/1988) mencionará como la muerte del hombre.

Referencias

Foucault, Michel (1966/1988). Las palabras y las cosas. Siglo XXI.

Foucault, Michel (1994). ¿Qué es la Ilustración? [Qu’est-ce que les Lumières?]. Revista Actual, (28), 1-18. https://vulneraull.files.wordpress.com/2017/02/foucault-quc3a9-es-la-ilustracic3b3n.pdf

Foucault, Michel (1994/2013). ¿Qué es usted profesor Foucault? Sobre la arqueología y su método. Siglo XXI.

Foucault, Michel (2001/2014). La hermenéutica del sujeto. FCE.

Foucault, Michel (2020/2022). Ludwig Binswanger y el análisis existencial. Un enfoque filosófico de la enfermedad mental. Siglo XXI.

Foucault, Michel (2021). Phénoménologie et psychologie. Seul/Gallimard.

Foucault, Michel (2022/2024). La cuestión antropológica. Una historia de la pregunta por el hombre. Siglo XXI.

Heidegger, Martin (1927/2012). El ser y el tiempo. FCE.

Krotz, Esteban (2014). Alteridad y pregunta antropológica. Alteridades, 8, 5–11. https://alteridades.izt.uam.mx/index.php/Alte/article/view/585

Marx, Karl (1844/1984). Manuscritos de 1844. Cartago.

Marx, Karl (2014). Antología. Siglo XXI.

Morey, Miguel (2024). La cuestión antropológica: una lección magistral en tres actos. En Michel Foucault, La cuestión antropológica. Una historia de la pregunta por el hombre (pp. 11-17). Siglo XXI.

Sforzini, Arianna (2024). Situación del curso. En Michel Foucault, La cuestión antropológica. Una historia de la pregunta por el hombre (pp. 257-310). Siglo XXI.

Germán Dorta

Magister en psicología social. Licenciado en filosofía y psicología. Docente de la Facultad de Psicología y el Instituto Superior de Educación Física de la Universidad de la República (Uruguay). Líneas de investigación: políticas públicas en salud mental y estudios de gubernamentalidad.
germandorta70@gmail.com
https://orcid.org/0000-0002-1727-2366

Formato de citación

Dorta, Germán. (2025). Recensión de Foucault, Michael (2022/2024). La cuestión antropológica. Una historia de la pregunta por el hombre. Quaderns de Psicologia, 27(1), e2264.
https://doi.org/10.5565/rev/qpsicologia.2264